Pensé cuando trasladamos la oficina de Madrid a Rivas, que iba a tener mucho más tiempo, pero me equivoqué.
Llegamos antes a trabajar, y trabajamos más, porque no tenemos casi interrupciones de ningún tipo.
Hace un año, siempre tenía un ratito para escribir algo, ahora, no se como no encuentro la ocasión, y por eso, ayer, se me olvidó totalmente el día que era, y no puse nada por aquí.
Todos sabemos que hace cinco años ya del maldito(s) atentado(s). Sería muy ingenua si dijera “Ojalá sea el último”. No creo que tengamos esa suerte. Pero si voy a decir, “Ojalá cuando ocurra otra vez, aquí o en cualquier lugar del mundo, y pillen a los culpables, éstos den con sus huesos en la cárcel y que cuando vuelvan a salir a la calle, sea en una caja de pino”.







Felizmente en España a un terrorista lo condenan a 300 años y se aseguran de que va a salir en un cajón o en una bolsa plástica. En latinoamerica somos tan idiotas que nos dejamos presionar por ONGs pro derechos humanos (de los terroristas), el gobierno se orina en los pantalones y los dejamos salir calladitos. Falta más pantalones. Saludos.
¡Que va! Aquí tampoco salen en una caja de pino, aquí a algunos terroristas si se ponen en huelga de hambre, van y les conceden sus deseos.