Inesperadamente

21 01 2007

Le vio entrar al restaurante con un enorme ramo de flores; se acercó a la mesa y se lo entregó con una sonrisa.

La camarera exclamó: “¡Vaya detallazo¡”, y ella se lo agradeció con un ligero beso en los labios, bastante sorprendida. Su marido no era un hombre romántico ni se dejaba llevar por las emociones.

Comieron entre las conversaciones de las mesas vecinas y el runrún de la televisión.

Se despidieron de los habituales y salieron a la calle, al llegar al metro volvieron a besarse; él continuó el camino hacia la oficina y ella entró al metro con su ramo de flores en la mano.

La tarde transcurrió tranquila en la oficina, y sobre las siete, se dio cuenta que no había hablado con ella desde que se despidieron. Marcó el número de su casa y le extrañó que no respondiera; pensando en llamar más tarde colgó el auricular.

Al poco rato, llamaron a la puerta y al abrirla vio la cara desencajada de su vecino de despacho: “¿Qué te pasa?” le preguntó.

-¡Ostia, tío! ¿No lo sabes?

-¿Saber? ¿El qué?-contestó preocupado.

-¡Ha habido un atentado en el metro!

Salió del hospital con andar cansino. Subió a su automóvil y al enderezar el espejo retrovisor vio sus ojos reflejados en él. No los reconoció, estaba acostumbrado a ver en el espejo unas pupilas que le miraban alegres, con una chispa de malicia. Ahora veía dos sombras negras que reflejaban dolor.

No volvería al hospital, no era capaz de soportar la visión de su mujer tumbada en la cama, con los ojos cerrados y una babilla resbalando por la comisura de la boca siempre entreabierta y dejando escapar un ronquido aterrador.

Hoy se había despedido de ella, no pensaba volver por allí hasta que le llamaran para comunicarle su fallecimiento.

Cuando llegó a su casa, fue directamente a darse una ducha, pensaba comer cualquier cosa y pasar la tarde trabajando; era lo mejor, así mantenía la mente ocupada. Salió de la ducha despejado y de camino a la cocina, pulsó el contestador del teléfono. Una voz desconocida le habló agitada: “Señor Ruiz, le llamo del Hospital Provincial. El doctor Díaz quiere hablar con usted. ¡Es urgente que se comunique con nosotros, gracias!
“Ha muerto” pensó tristemente aliviado. Se vistió sin prisa y volvió a salir a la calle.

El doctor se levantó de la silla cuando entró a su despacho. Su rostro reflejaba una emoción que no comprendió, hasta que habló “”Señor Ruiz, tengo que comunicarle algo inesperado”, “¿Mi mujer ha despertado? preguntó él con miedo a la respuesta. “No, no es eso, son los resultados de la última analítica que le hicimos. Su mujer está embarazada.

No se preocupe en estos casos, el aborto terapéutico está permitido. Es una operación muy sencilla”. Él le miró extrañado y le contestó: “¿Aborto? ¡No! ¡Tendremos al niño!”
“Creo que debería pensarlo más despacio” le aconsejó el médico “Su mujer está en coma, no hay indicios de recuperación y…” No dejó que el médico terminará la frase ” “¿Es posible, es posible llegar hasta el final del embarazo?” “Sí, posible es, no seguro pero…” “Es suficiente para mí, lo tendremos”

Entró en la U.V.I, y se dirigió a la cama de su mujer. Acercó una silla a la cabecera y se sentó. Tomó la mano que colgaba al lado de la cama y la besó. “Mi amor ¿Estás contenta? Vamos a tener un hijo. ¡Ojala sea una niña! Se llamará como tu y vendremos a verte todos los días. ¡Te querrá mucho, mi amor, igual que yo!

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10 responses

21 01 2007
Xoconoxtle Cósmico

Dios mío, cómo me duelen las bombas en tu tierra.

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21 01 2007
Xoconoxtle Cósmico

Dios mío, cómo me duelen las bombas en tu tierra.

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22 01 2007
viñ...

Hola Gloria, te he sacado del pozo del 1 en los votos del concurso,soy el de “el lápiz”

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22 01 2007
viñ...

Hola Gloria, te he sacado del pozo del 1 en los votos del concurso,soy el de “el lápiz”

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22 01 2007
Morgaana

Sí, a mi también me duele la subida de la tortilla en la tuya, Xoco. Un beso

Gracias Viñ, pero ¿qué lápiz?

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22 01 2007
Morgaana

Sí, a mi también me duele la subida de la tortilla en la tuya, Xoco. Un beso

Gracias Viñ, pero ¿qué lápiz?

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22 01 2007
JOSE SANCHEZ ZOLLIKER

UTA, DURO, DOLOROSO, PERO TAMBIÉN, DELICIOSO. NO PUDE EVITAR EN RECORDAR A RUIZ SAFÓN CON TU TEXTO. SALUDOS!

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22 01 2007
JOSE SANCHEZ ZOLLIKER

UTA, DURO, DOLOROSO, PERO TAMBIÉN, DELICIOSO. NO PUDE EVITAR EN RECORDAR A RUIZ SAFÓN CON TU TEXTO. SALUDOS!

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22 01 2007
Morgaana

Jose ¿te refieres a Ruiz Zafón no?
No me digas eso, que no me gustó nada “la Sombra del viento” me pareció un folletín.

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22 01 2007
Morgaana

Jose ¿te refieres a Ruiz Zafón no?
No me digas eso, que no me gustó nada “la Sombra del viento” me pareció un folletín.

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