ORO

28 09 2007

El tipo me sonrió y al hacerlo, un destello dorado salió de su boca, la luz de la pequeña lámpara se reflejó en su diente de oro y me dio de lleno en la pupila derecha. Parpadee mientras le contestaba.

-Es la primera vez que vengo por aquí-Le dije con una tímida sonrisa-No creo haberte visto nunca.

-Pues tu cara me suena mucho, guapa-Me contestó mientras buscaba un cigarrillo-Te parecerás a alguna de las chicas que han pasado por aquí, son tantas…

Se me quedó mirando muy despacio, primero la cara y después continuó bajando por el resto de mi cuerpo-Date la vuelta, quiero ver bien el material-Me dijo con aire socarrón.

Obedecí y dejé que se recreara en la visión de mi trasero, unos segundos después me volví y le pregunté-¡Qué! ¿Entonces tienes trabajo para mi?

-Siempre tengo trabajo para chicas guapas, pero antes tienes que demostrarme que estás a la altura. ¿De acuerdo?

Asentí y esperé. Él tomó el móvil y llamó, habló unos minutos en voz baja y cuando colgó se levantó y me dijo-¡Vamos!

Cruzamos la pista de baile, donde tres chicas dormitaban en brazos de unos babosos que más que bailar, lo que hacían era restregarse contra ellas. Abrió una puerta escondida en las penumbras con cartel de “Prohibido el paso”, entré a la oscuridad del cuarto y tropecé con él, que lanzó una risotada y me agarró fuertemente de la cintura.

-¿Estás impaciente, nena?-Me preguntó echándome su fétido aliento a la cara.

-Mucho, cariño-Le contesté yo, aguantando una arcada.

Sin soltarme me llevó hasta un catre inmundo que yacía en el suelo entre restos de comida y jeringuillas usadas.

El tío se tiró a él y usando sus brazos como almohada me invitó a unirme.

-¡Vamos putita, demuéstrame lo que sabes hacer!

Me arrodillé entre sus piernas procurando no rozarme con nada y le bajé la cremallera. Su polla era pequeña pero bien proporcionada, la tomé entre las manos y le miré a la cara. El diente de oro refulgía en su sonrisa.

Respiré hondo, me la metí en la boca y empecé mi trabajo. Noté como se relajaba, y cuando empezó a ponerse tenso, busqué en el bolsillo trasero de mi vaquero y saqué la navaja.

No pensé en nada, simplemente hendí la hoja en la turgente carne y corté. La navaja estaba bien afilada, y fue rápido. Me escabullí de sus manos que trataban de detenerme y levantada observé como se desangraba.

Me despedí de él, con la puerta abierta:

-Soy Laura, la hermana de Anabel, o de Ronda, como tú la llamabas. Sólo quería decirte que murió hace quince días gracias a la última farlopa que le diste como pago por sus trabajos.

Salí del local sin volver la vista atrás y me dirigí al cementerio. Tenía que darle noticias nuevas a mi hermana.

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2 responses

28 09 2007
Xoconostle Cosmico

Ooouch! No andes haciendo eso!… ta bien pues.

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28 09 2007
Lety

Guapa, cada dia me soprendes mas con los relatos, este me dio escalofrios al leerlo, solo de imaginar la escena, transmites muy bien las emociones.

Asi que te vas a Eurodisney? que emocion! yo siempre he querido ir a Disney, y que mejor que a Eurodisney, donde dicen que hay un castillo y no se que, asi que toma muchisimas fotos para que nos las compartas.

Besos!

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