Celos

11 01 2015

No lograba entender porqué  era su hermano el preferido, si lo único que hacía bien era tocar la puta flauta. Él se deslomaba todos los días cosechando, cuidando a los animales, ordeñando a las ovejas… Pero nada de lo que le mostraba conseguía un gesto de complicidad, una palabra de alabanza, una palmadita en la espalda.
Recogió las cosas desperdigadas y continuó su camino. Cuando llegó al claro vio al memo de su hermano a la sombra de un sicómoro, como siempre soplando la flauta, siempre con la misma tonadilla. Una nube obscura cubrió su mente y acercándose con sigilo, levantó la quijada y la descargó sobre la cabeza de Abel.
Cuando comprendió lo que había hecho, el remordimiento y el miedo se apoderó de él. Huyó a ninguna parte, sabía que no habría redención.

Anuncios

Acciones

Information

One response

17 01 2015
kittyfolledamour

Reblogueó esto en kittyfolledamoury comentado:
Me gusta su sentido del humor

Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: