Adios

10 03 2015

No es verdad! ¡No estoy muerto! No lo vuelvas a decir…por favor.
¡No me lo digas más o me enfado! No ves que no puedo estar muerto, si oigo a los pájaros cantar, y las voces que da la portera regañando a sus hijos.
También huelo el perfume del ambientador que puso mi mamá en la habitación, y los olores de fritanga del bar de abajo.
¡Qué no, no te creo! No entiendo lo que me estás diciendo, que si transición y espíritus. ¡No te oigo, no te oigo, lalalalala!
¡Oye! ¿Por qué no puedo abrir los ojos y por qué tengo tanto frío? Aquí hay calefacción, y mi yaya seguro que la ha puesto ¡Es muy friolera!
¿Qué es estar muerto? Ya, me estás poniendo nervioso con tanto decírmelo, ¿Duele? ¿No, de verdad?
 
Estoy oyendo llorar a mi madre ¿Por qué llora? ¿Por mí? ….

Entonces…. Es verdad que estoy muerto…¿no?

¿Y donde me llevas podré ver la tele y jugar con la consola? ¿Que noo me va a hacer falta todo eso ¿De verdad? ¿ No me aburriré jamás?
¿En serio que no tendré que comer verdura nunca más?
Bueno, pues entonces….¡Vale, vámonos ya





El Precedente

10 03 2015

El tipo venía derecho hacía mí, bufando como un toro, y yo no tenía ninguna opción para huir. Estaba acorralado entre el muro del campo de rugby y la carretera, colapsada en aquellos instantes por todos los alumnos que habían terminado las clases.

Tragué saliva y me dispuse a recibir, pero antes de que terminara de llegar, alcé las manos en un gesto de súplica y le dije, “Eh, eh, macho espera”

No sé que notó en el tono de tan magnífica frase, pero se paró en seco delante de mis narices.

-Controla Quique, dije para  mis adentros y le lancé una sonrisa que le desconcertó.

-¿Tu eres Álvarez Fesno, de Filosofía? -Me preguntó mosqueado el energúmeno.

-No, no, ese es mi compañero, el de las gafas – Le mentí sin pestañear.

-Pues dile de mi parte que cuando le encuentre le voy a machacar por intentar quitarme la novia. ¡Te enteras!-Me rugió, llenándome la camiseta de saliva.

Asentí enérgicamente y le mentí de nuevo- Vale tío, yo se lo digo.

El mostrenco me dio la fabulosa espalda y echó a andar hacia la entrada del campo de rugby, y yo salí por piernas de allí, hacía mi facultad.

Cuando salimos de la última clase, nos quedamos tumbados en el césped, y mientras hablábamos de todo y de nada, Lucas puso cara de susto y señaló con un dedo a mi espalda susurrando – Ese viene a por ti.

Volví la cabeza y allí estaba el jugador de rugby –  Que va hombre, ese viene a por ti, pensé yo, mientras observaba como el tipo le rompía las gafas de un puñetazo.

Después, en el baño de los chicos, mientras intentábamos quitar la sangre a base de empaparla debajo del grifo, Lucas me miró con un gesto asombrado y me dijo “No lo entiendo, ¿Por qué me ha sacudido a mí si eres tu el que se ha morreado con su novia?.

Aquella fue la primera vez que traicioné a un amigo.





Pajarillos

10 02 2015

Todas las tardes a eso de las cuatro, un gorrioncito se posaba en el alfeizar de la ventana, y desde allí miraba, gorjeando,  a mis dos periquitos a la vez que ellos le observan desde su jaula.

A mí me hacía mucha gracia ver como los sosos de Alí y Babá, que así se llamaban mis bichos, se volvían locos cuando llegaba el mirón, y me olvidaba de mis quehaceres hasta que el gorrión levantaba el vuelo.

Pero una tarde, cuando les estaba cambiando la comida, dejé la puerta de la jaula abierta, y ellos  desaparecieron en unos segundos. Recriminándome duramente por ello, volví a dejar la jaula vacía al lado de la ventana.

Al día siguiente el gorrioncillo volvió, yo le vi como miraba la jaula vacía y en su piar oí la tristeza…

No es que yo sea muy sentimental, pero el pesar del pajarillo me conmovió y decidí alegrar su vida. Así que cogí papel celo y pegué con mucho cuidado una foto que tenía de Alí y Babá.

Y allí está todos los días el gurriato tan contento charlando con ellos





¿Qué hay de nuevo meoncete?

17 01 2015

¡Cuanta mala leche!

kittyfolledamour

Por aquí todo sigue igual, supongo que por tus cálidas tierras también. Hoy te voy a contar que tu papi y yo estuvimos a punto de ponerle los cuernos a tu mamá, bueno, ponérselos se los hubiera puesto tu progenitor, yo… solo le hubiera ayudado.

Resulta que una de las veces que vinisteis por aquí de vacaciones, tu papi me llamó para vernos. Yo, claro le dije que sí, aunque suponía que vendríais tu y y tu mamá también. Pero mi sorpresa fue que solo se presentó él. Estuvimos por varios sitios, hasta que recalamos en un pub al que solíamos ir años antes.

Y allí, yo me puse algo coqueta, y él se dejó querer, aunque con miedo a que le gustara demasiado, que supongo que le gustó, porque desde ese momento, comenzó a llamarme más a menudo.

Una de las ocasiones en las que llamó, me comentó como…

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Celos

11 01 2015

No lograba entender porqué  era su hermano el preferido, si lo único que hacía bien era tocar la puta flauta. Él se deslomaba todos los días cosechando, cuidando a los animales, ordeñando a las ovejas… Pero nada de lo que le mostraba conseguía un gesto de complicidad, una palabra de alabanza, una palmadita en la espalda.
Recogió las cosas desperdigadas y continuó su camino. Cuando llegó al claro vio al memo de su hermano a la sombra de un sicómoro, como siempre soplando la flauta, siempre con la misma tonadilla. Una nube obscura cubrió su mente y acercándose con sigilo, levantó la quijada y la descargó sobre la cabeza de Abel.
Cuando comprendió lo que había hecho, el remordimiento y el miedo se apoderó de él. Huyó a ninguna parte, sabía que no habría redención.





Primera vez

8 01 2015

Cuando recibió su primer beso
No supo si sentirse feliz o vomitar.
Optó por restregarse el cepillo de dientes por toda la boca
Como una posesa.
Después le mando un guasap a Lola
Con caritas sonrientes y un ya entre Exclamacion





Hormonas

8 01 2015

Tenía quince años y el Cáucaso en la cara
Su madre le decía que se diera la pomada
Su padre le decía que era de tanto cascársela.
El sólo quería que le saliera barba y besar a Aida